Hala, otoño ¡o primavera! Hala, Libra. Venga, la Balanza. Venga otro eclipse. Venga la semana del cuarto lunar (muy a vigilar). Y Mercurio en sus últimos grados de Virgo.
Total, una semana muy, muy interesante. Semana sandwich entre eclipses, si te apetece: pero semana también que se sostiene y mucho por sí sola.
¿Por qué? Pues vamos a verlo en seguida pero recuerda que la estrenamos con dos estrenos planetarios super fresquitos: el Sol en Libra —aquí su especial; y pronto su simbolismo en cuentos— y Venus en Escorpio —por cierto, dispositor de Libra y en su segunda casa contando desde el domicilio.
O sea: que energía hay nueva, hay nueva estación, nueva puerta, nuevo signo cardinal. Es como si todo lo que hubiese estado arrancando este primeros de septiembre (que ya venía con fuerza) acabara de arrancar: es el viaje, las vacaciones, el proyecto, la relación que pasa de ser tonteo a pseudo oficializarse, la noticia del proyecto por fin aprobado, el piso al que te mudas o del que te subvencionan un poco.
Tu compañera que regresa y ya no tienes que substituirla pero tienes que compartir con ella. El chico que vive también en tu piso que está de vuelta. O el chico que se va. Porque hay un tema de a dos —o contratos o acuerdos que además queda potenciado por los eclipses ¡siempre en el eje Aries y Libra, recuérdalo!
Bueno, el cuarto lunar es el mismo martes 24 y yo lo vigilaba. ¿Por qué? Bueno, la Luna desde Cáncer, tan domiciliada le planta cuadratura al Sol en Libra en el grado 2 —y a sólo una semana del eclipse y de la zona donde andan los nodos. Ahí se mueve algo de los signos cardinales: una despedida y una bienvenida. Y algo a principios de agua, porque hay un trígono muy lindo entre la Luna y Venus.
Y además, Mercurio desde Virgo le planta a Urano en Tauro un trígono espectaculeiter: por el grado 27, de lo mejorcito de la semana: son las epifanías, los flashes de ideas geniales, el contacto mediante tecnologías con amistades y gente joven, el coche eléctrico, la nueva web o el nuevo perfil que te abres.
Claro, lo que le pasa a Mercurio es que, una vez toca a Urano, se opondrá a Neptuno en Piscis: que más que darle sorpresas iluminadoras y reveladoras, lo mete en nieblas y en búsquedas de desaprecidos: naufragios de jóvenes, maratones de cine, líneas de metro colapsadas por el agua como en Madrid esta semana —ya anuncié los problemas con el transporte y el agua—, pero de pronto las lecturas de Tarot, el trabajo energético, mágico, místico… pueden estar muy de tu parte.
Realmente Mercurio está muy de tu parte todo esta semana —al menos, si lo tienes fuerte en tu carta: y también dependiendo de lo que mande dentro de tu tema.
Siempre desde Virgo, domiciliado y exaltado, realizará su último aspecto el jueves 30 que será un trígono también muy genial a Plutón en Capricornio: todo el trabajo comunicativo y artístico, o el ordenador que te compres con un sticker de sireno, los cursos a los que te anotes, los viajes que planees… van a moverse con cierto aire esotérico pero también bajo un trígono de tierra fabuloso que garantiza pragmatismo, seguridad, lentitud y buena letra. Vale, transformación también —venga, va: renacer de las cenizas…
Bueno, lo mismo renacer…
… lo que sí es cierto es que el mismo jueves 26, Mercurio sale de Virgo e ingresa en Libra y un poco nos cambia el chip (porque además, Mercurio forma parte del eclipse).
Si en Virgo, signo de tierra, administrábamos y despachábamos pendientes y optimizábamos; Mercurio en Libra es un negociador nato, el amante de la justicia, encanto con las palabras, desplazamientos y cursos relacionados con arte y estética y… no podía ser de otra manera: curiosidad y duda, ¡mucha duda!
Mercurio va a ir pisándole los pies al sol libriano —así que vigila tu casa Libra porque ahí va a haber movimiento (y tu casa Aries por temas obvios que son el trabajo por eje durante los eclipses).
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Brujis, lo mismo, el resto ya te lo sabes. ¡Gracias a todos los anotados y anotadas a los cursos de la Escuela Cósmica! Os lo vais a pasar en grande. Un correo mío especial de bienvenida sale pronto en camino, para hacer un poquito de piña y dar otra vez las gracias.
Si te pica el gusanillo y quieres mirar los cursos: o incluso sumarte a alguno de ellos, tienes la página de la tienda siempre disponible para que te tiente.
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Gracias miles, trillonescas, y ahoi, ahoi,
Emilio
Imagen de Janine Bolon en Pixabay





¡Gracias Emilio por este magnífico artículo sobre Libra! Llevo tiempo leyendo tus artículos y astroboletines… pero este, no sé si porque me toca de cerca o por estar a una semana de mi retorno solar (o por ambas cosas), me ha parecido fascinante y me ha gustado mucho! Además de ayudarme a entender nuevos detalles de mi misma 😉
Soy Libra de Sol (mercurio y nodo sur) y, con los años y experiencias de vida, he comprendido que (al menos para mí) es encontrando la forma de entrar en nuestro interior (algo que, cierto, si podemos pasamos de puntillas), cuando podemos hacer brillar nuestro propio sol, sin necesidad del otro – o mediante un amoroso desapego. Algo en lo que, como bien dices, caemos siempre: buscar en el otro nuestro impulso. Gracias por todo tu compartir! Un abrazo
Qué gusto leer tu comentario. Muchas gracias, Cristina y super feliz de que te resuene el especial Libra (de hecho, acabo de publicar uno sobre simbología en los cuentos de hadas del arquetipo) que lo mismo te divierte también y te acompaña en tus autoconocimiento y devaneos personales con ese combo Sol, mercurio y Nodo Sur. Abrazos de vuelta!