A ver: estaba que si escribirlo o no escribirlo. O que si lo mismo preparaba un directo. O un vídeo simplemente para Youtube. Me refiero a un especial sobre la Astrología de este agosto.
Y al final, como ando en esta especie de delirio productor y escritor —post vacaciones que aún no se terminan ^^— pues al final me he tirado a la piscina (o al lago, muy a là Berlín) y aquí tienes el especial del mes.
De todas formas a mi no me viene ni tan mal repasar conceptos, aspectos y las posibles noticias cósmicas (ya que luego puedo aplicarlas a mi carta, la que manda, y a la tuya, en las consultas).
Déjame de todas formas, antes de empezar, hacerme un poco de publicidad con los dos últimos artículos sobre simbología y Cáncer y Leo —que se leen como caramelos— y que han sido muy aplaudidos por allá y por aquí. Y de paso te aclaro que sí, que habrá uno sobre Virgo, pero lo mismo me lo guardo para su novilunio, novilunio. Y así podemos hacerlo con el resto del zodiaco.
Aprovecho también para linquear un vídeo de mi querida Rosa, alumna de la Escuela Cósmica de Astrología, compi y brujita donde detalla —es sólo la primera parte— los misterios de unas tumbas que conserva en el jardín (y cuya presencia en su casa hemos sido capaces de detectar estudiando su carta natal en las clases).
Vas a ver que además, Rosa, redacta, investiga y se expresa de maravilla. Y no pienso darte más detalles de por dónde tiene su Mercurio. Ni todo lo que le ronda su eje 3 y 9.
Finalmente, y ya que estamos medio literarios, acuérdate de que puedes regalar y regalarte unas lecturas veraniegas con mi primera colección de cuentos, Un 24; que se leen en un santiamén, me dicen, pero se releen todavía mejor (me dicen también) y te tocan fibritas por ahí profundas que lo mismo hacía tiempo que no se te meneaban. Además, regalar libros mola —y así, de paso, apoyas a la mejor editorial del mundo mundial, Ediciones Franz.
Y ahora sí, vamos con la Astrología de agosto.
Parte ya te tiene que sonar, sobre todo si sigues mis Astroboletines: hemos estrenado el mes con una suerte de reseteo, cambio de escenario, nueva dirección, llámalo como quieras. En cualquier caso, agosto se inicia con una cascada de eventos, me atrevo a decir positivos.
¿Que por qué es esto?
Pues porque, además de la Luna Nueva en Leo del día 4—novilunio, novilunio— en el grado 12 y saliendo del sextil a Marte pero de camino al sextil a Júpiter también los Gemelos (o sea, Luna Nueva positiva), luego nos juntamos con que Mercurio en Virgo se pone retro el día 5, Venus ingresa en Virgo el mismo día (con la Luna en Virgo incluida) y finalmente el planeta de la comunicación y el de las relaciones se juntan el día 7.
Esto está ya en el último Astroboletín, ojo. Lo tienes hasta en Instagram. Y creo que, además, es una muy buena oportunidad de practicar con la Astrología, con tu carta natal y con la predicción (a ver, luego los tránsitos son una herramientas más de prognosis, lo ideal es combinarlo con más ruedas… pero ni tan mal para empezar).
El día 7, además, tendremos un sextil entre el Sol en Leo —domiciliado, do, do, do— y Júpiter en Géminis —ya, ya lo sé; está des-te-rra-di-to pero me da igual— que es la p*olla; me parece muy chulo para quien pueda pillar cacho.
O poniéndolo de esta manera: agosto empieza guays. Y luego se jode. Y luego, a finales, pues levanta cabeza. En fin, la historia de siempre.
¿Que por qué se jode? Pues, obvio: porque vamos a tener cuadraturas mutables, una detrás de otra. Y estas involucran a dos planetas que tienden a fastidiar —o sea, Marte y a Saturno— y a otro que tiende a magnificar —bueno, también puede proteger, eso es cierto— o que, en cualquier caso, produce, combinado con Saturno, eventos considerables.
Cuando hablo de cuadraturas mutables ya sabes a qué me refiero: vamos a tener tensiones entre los planetas en Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis y hasta el punto de que varias veces incluso se formará una T-Cuadrada o incluso una Gran Cuadratura (algo así como mirar una carta natal y encontrarte 4 cuadraturas y 2 oposiciones).
¿Que quieres entender esto mejor? Pues puedes solicitarme una consulta pero también debes repasar este artículo y además seguir leyendo.
Los aspectos no son todavía exactos pero, en mi opinión ya se están notando —como apuntaba otra alumna, cabe preguntarse si no hay ya un vínculo con esos tristes asesinatos de niños en Southport… pero la verdad que Marte en Géminis todavía andaba muy lejos de Saturno en Piscis.
Sí andaba cuadrado a Mercurio en Virgo; pero eso no justificaría del todo un crimen —Marte— de niños —Mercurio, aunque podría dar pistas. Ni tampoco la ola de visceralidad que está hirviendo en el Reino Unido en este mismo momento.
Con todo. Una mitad de mes un poco más fastidiada. Y los aspectos empezarán a notarse aún más, si quieres cuando el día 14 de agosto Marte y Júpiter se unan en el grado 16 de Géminis.
La conjunción per se no tiene que ser tan mala.
No lo es: o bueno, puede ser un gasto acelerado en libros, viajes, formaciones; una manifestación en la calle; un accidente en la universidad o en algo relacionado con la chiquillería; sexo con el profe; un viaje en bicicleta; Ascendentes Sagi o Piscis que se sienten un tanto acosados o agredidos.
Recuerda todo el rato que muchos de los aspectos van o vienen desde Géminis: y Géminis es aire, ideas, comunicación, multitarea, hermanos y vecindario, carreteras, podcasts, teléfonos, manos, periodistas, escritores, comerciantes, travesuras, cotilleos… y en su peor versión una superficialidad, bulos, embustes, tretas, ardides y hasta ladrones… (Marte puede dar accidentes y hurtos; temas de artillería, armas, motores).
Pero claro, en realidad, Marte no sólo se junta a Júpiter sino que se cuadra a Saturno. Y unos días más tarde, el 19, Júpiter se cuadra con Saturno también y coincide con la Luna llena en acuario (en el grado 27) que es bastante intensita.
O sea, lo que yo te diga, brujis. Que la mitad de agosto viene un poco más ajetreada.
Por cierto, se me olvidaba. Tienes un curso maravilloso sobre Saturno en Piscis que también te puede ayudar a surfear este mes y los próximos. Yo ya te avisé.
En cualquier caso, sigo.
Una vez atravesada la Luna Llena en Acuario —que es un poco, otro campanazo o llamada de atención al jaleíto celeste— la cosas va calmándose…
Digamos que el Sol ya salió de la cuadratura a Urano. Venus también se aleja de la oposición a Saturno… o sea, todos los aspectos se disuelven, se vuelven separativos. Ya hicieron lo que tenían que hacer.
Claro, de paso, el Sol ingresará en Virgo el 22 de agosto y Venus todavía tendrá un par de sacudidas al cuadrarse con Marte en Géminis y luego un trígono a Urano en Tauro (habría, pues, que preguntarse qué le sucede a nuestras casas venusinas, las que tienen cúspide en Tauro y Libra).
Pero eso, el mes se recupera. Coge aire. Y lo hace así..
Primero, el 29 de agosto con Mercurio que despierta. Lo hace en el grado 21 de Leo —y, ojo, que le queda un ratito para despertarse. Eso sí, lo hace casi en sextil con Júpiter en Géminis, así que yo le daría una vuelta a la zona.
Un ratito después, ese mismo día, o quizá ya en la madrugada del 30, Venus ingresará en Libra: para que despidamos el mes con el planeta del amor, gustos, hobbies, armonías, artes, perfume, jardines y dulces en un genialísimo estado cósmico.
Imagen de Oleksandr en Pixabay





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