Me dice mi amiga Rosita que por qué no vuelvo a hacer estos especiales sobre la Astrología del mes en formato Youtube / o directos de Instagram: y la verdad que, en el fondo, es buena idea. Sobre todo si pensamos en lo que me demoro en escribir —comparado con un los vídeos.
Y le digo: que vale, que lleva razón, que tardo menos pero que la tecnología me sigue poniendo baches; por no hablar de que escribiendo como que me siento más cómodo.
— Pero ¿no es temporada Virgo y hay que optimizar? —me pregunta ella, más por el chismorreo y su Luna en Géminis que otra cosa.
— Cierto, cierto —le respondo, entre guasón y feliz de que, dentro de su poca credulidad, ya se vaya aprendiendo mis coletillas.
De una u otra manera, de momento, vamos a empezar con el especial de la Astrología de septiembre en formato escrito— y ya veremos si me da tiempo a concretarlo con algún vídeo (después de todo, últimamente puedes verme la cara bonita y mis Oye casi cada día tanto en Instagram como en Youtube, así que ni tan mal).
¿Cómo podemos resumir el mes, astrológicamente hablando? Pues brujis, tengo mis encrucijadas —jaja, otra cosa muy Virgo— para definir el mes.
Septiembre tiene sus momentitos un pelín más doloridos o acelerados (véase a Marte en Cáncer, que ya sabes que tendremos para rato) pero luego, si lo piensas, tampoco hay tanta, tanta tensión. Además, tendremos un contacto muy bello entre los benéficos —Venus y Júpiter— y un Mercurio domiciliado y exaltado. Si le añadimos que Venus también está en buen estado cósmico, comprobaremos qué ventana más agradable se abre a mediados de mes.
Además, se estrena la temporada de eclipses en el eje Virgo y Piscis —con una Luna Llena Pisciana mega mágica. Y Saturno en modo retro va a seguir trayendo zozobra, dudas existenciales, obligaciones, estudios y aprendizaje a toda la zona mutable del segundo decanato.
Pero mejor le metemos mano a todo el mes.
Comienzo este especial astrológico del mes con algo de retraso, te aviso que, a día 3 de septiembre, aquí, redactando estas letras, tenemos ya: a Plutón de vuelta a Capricornio —GRAN COÑAZO PARA LOS ÚLTIMOS GRADOS DE SIGNOS CARDINALES—, a Urano retrógrado por el grado 27 y a una recién estrenada Luna Nueva en Virgo, novilunio, novilunio.
Como muchos de estas noticias ya están presentes en el último Astroboletín, pues directamente te dejo que lo leas. Y luego tienes mis vídeos para completar y sintonizar tu carta natal con los inicios propuestos por esta lunación —muy de inicios, o de tomar conciencia en el lío o la responsabilidad o gran tarea en la que te has metido.
Esto puede ser: un trabajo nuevo, una mudanza, un proyecto, unos estudios, un viaje, una invitación a dar un discurso, un hacerte cargo de tus papis, un nuevo podcast, un formación de cuatro fines de semana de psicología o nutrición… o un amorío a distancia o un hijo apuntado a una actividad que te toca conducir a tomar por cul*o para que participe.
Si encima le añades que Marte ingresa en Cáncer el miércoles 4, pues ya tienes acción de sobra en los hogares, guarderías, lugares con mucho público, cocinas, restaurantes, tascas, embarazos, cuarteles de la guardia civil, verbenas y hasta hoteles.
Recuerda que Marte inflama un poquito: y como Cáncer es ansioso por naturaleza, pues de los nervios, con sudores, hiperventilando y a veces hasta con cagaleras ¡o la mano muy larga! Hará un aspecto a Saturno un poco doloroso —pero te lo detallo después.
Con todo, como te decía, el mes ni que tan mal. Mercurio se domicilia y exalta en Virgo el mismo 9 de septiembre. Maravilla, después de la retrogradación y toda la mandanga. Y felicidad y oro y miel para esos ascendente Virgo: e incluso para las cartas con los ejes mutables. Una alegría para ese septiembre, y finales de agosto que puede haberse sentido y estar sintiéndose como si no se acabara de aterrizar: como si se estuviese empezando algo nuevo sin haber finiquitado bien lo previo (o en medio de un montón de dudas filosóficas y hasta esguinces y enfriamientos).
Así que nada. Muy chulo este Mercurio: busca la casa en tu carta natal (lo mismo yo le hecho ganas y regreso a esos vídeos de la Astrología del mes).
De hecho, desde el 9… y hasta el 14 o 15 de septiembre, se nos abre una ventana preciosa en el cielo, brujis. Esas puertas felices para que plantes algo: o simplemente disfrutes. Disfrutes de ese Mercurio multitasking pero práctico y más profundo que en Géminis. Y disfrutes de Venus y Júpiter.
¿Por qué?
Pues porque hay trígono entre ambos. El día 15, Venus en Libra perfeccionará el aspecto a Júpiter en Géminis en el grado 20 —¿hola, quiero pillar cacho de esta figura como sea?
Obvia decir que Acuario también se pone contento —de hecho, yo buscaría el momento en que la Luna desde Acuario también ronda ese mismo grado para maximizar el Gran Trígono— pero incluso los signos de fuego también pueden alegrarse con esta golosina.
¿Para qué puede servir este aspecto? Para el arte, el amor, la literatura, la decoración, ¡la organización de bodas y fiestas!, para retoques estéticos, para viajes a lugares donde el arte prima, para discusiones políticas, para tratados de paz, para leer novela romántica, gastar en objetos armoniosos, sintonizar con la moda, salir a pasarla bien, regalar flores y perfumes.
Pasote de trígono, su primo, su hermano. Lo que yo te diga. Aprovéchalo. Sintonízate.
Y sintonízate también con la Luna Llena —plenilunio, plenilunio— y el eclipse del 18 de septiembre en el grado 25 de Piscis. Si los Nodos a veces nos hablan de energías trastocadas, aceleradas, reikis, paranormalismos, intuiciones, mediumnidades, telepatías y demás, puedes imaginarte que, con Piscis y Neptuno y Urano y Plutón involucrados, el evento es digno de ceremonia iniciática, rituales, orgías, guateques, despertares de kundalinis y viajes espaciales y en el tiempo.
Adoro esta Luna Llena. Ya la detallaremos porque además tendrá una oposición entre Mercurio y Saturno potente.
Luego el Sol ingresa en Libra, el día 22 —y ese mismo día, Venus desde Libra se cuadrará a Plutón en Capricornio (el primero de los aspectos no solares ni lunares con este enanito cabr*oncete que activará magmas volcánicos en la zona final de cardinales).
Y ya cambia bastante la energía porque, un día después, el 23, Venus ingresa en Escorpio. O sea, que estamos en modo paz, acuerdo, pareja, socios, amores y estéticas pero con un componente más melodramático y combativo.
Y al día siguiente Mercurio en Virgo le hará un trígono a Urano en Tauro, que es una combinación que me gusta muchísimo y que activará la zona del eclipse en Piscis ¡¡¡Yeah!!!!
A partir del 26 de septiembre, Mercurio pasará a Libra, metiéndole más caña a la zona de la Balanza de tu carta. Y no es poca cosa, porque el 30 de septiembre despediremos el mes con la conjunción entre Mercurio y el Sol, siempre en la Balanza, y en el grado 11: marcando algún tipo de inicio, iluminación, idea, proyecto, brillo, vitalidad dentro de tu carta natal.
De hecho, ese día la Luna transitará por Virgo: o sea, que Mercurio andará super potente —y un trígono de agua entre Venus, Marte y Saturno desde Escorpio a Cáncer a Piscis dará empatía, memoria, magia, dolor sanador (los planetas no están en buen estado cósmico, es lo que tiene) y fuerza para a pesar del pasado, tirar para adelante.





0 Comentarios